• Anamaria Buiculescu

Los celos, un miedo patológico

Actualizado: ene 4


Mis padres se han separado cuando tenía solo 3 años. Era muy pequeña para saber la verdad, pero de lo que dicen, mi padre era muy celoso. Viví en una familia monoparental y he podido sentir los celos de mi padre al querer acercarme a mi madre, el gran deseo de dominarme, de manipularme emocionalmente para no están en contacto con ella.

Vamos a dejar las cosas claras, mi padre era un hombre con un corazón de oro, un ser excepcional que desafortunadamente se dejó consumir por los miedos que tenía que en realidad venían de su infancia por culpa de su madre que hacia muchas diferencias entre él y su hermano.


¿Podéis ver la patología? Una madre que ama más a un hijo que al otro, un niño que se convierte en un hombre y porque toda la vida ha crecido querer impresionar a su madre y no lo ha logrado, lo hace ahora en cambio con su mujer y con la idea de que la está protegiendo, está en realidad lastimándola con su falta de confianza y positividad.

Es lo mismo que he experimentado yo con otras personas (yo siendo la celosa) y también lo he podido sentir en mi marido que era muy celoso (no al punto de ser patológico, nunca lastimar u ofender) sin embargo con el deseo de controlar.

Estoy dando algunos ejemplos de mi vida personal para que podáis entender de que lo que escribo, no son teorías, sino experiencias reales de mi propia vida, mas todo lo que he aprendido en el proceso de sanación.


¿Porque pasa esto? Por una sola cosa…MIEDO.
En el mundo hay solo 2 emociones, MIEDO y AMOR todo lo demás deriva de estas dos raíces.

Cuando tenemos mucha falta de auto-estima, no tenemos la confianza de que podemos retener cosas buenas y de manera automática (se activa el cerebro reptiliano – que busca protección) que empieza meterse con nuestra lógica y empezamos a tener lo que se llama “comportamiento irracional” sabemos que algo no está bueno, sin embargo, lo hacemos, y además lo decimos cuando nos preguntan “no sé, fue un impulso”. Es el miedo más profundo, instintivo, el de proteger.

Hay que tener claro este aspecto muy básico, siempre hay DOS PARTES adentro de cada uno que están en una “lucha” permanente, la parte racional y la emocional. La cosa es que no hay que seguir una de ella sino aprender ser un mediator para que estas dos partes conviven bien, porque esta parte es la tercera, es la consciencia superior que vigilia, que se asegura que hay armonía.

Es muy difícil procesar lo que digo pero con un poco de practica y algunos fallos, todo se aprende J

He tenido varias relaciones y siempre había algo patológico, o era el o yo, pero siempre había algo porque la clase de relaciones que atraemos son también las relaciones que necesitamos para crecer, para ascender, de veces simplemente hace falta caer y ensuciar.


En mi matrimonio he aprendido mucho a confiar, a creer, a tener paciencia, aunque los celos de mi marido hicieron que nos separamos, aun así, nos llevamos cariño y cuidamos uno del otro. Fue por la primera vez que aprendí amar incondicionalmente.


Después de un proceso largo de sanación, por fin entro en mi vida mi pareja con la cual estoy compartiendo la aventura de la vida y con él me di cuenta de lo mucho que he crecido. Él estaba saliendo de una relación larga cuando le conocí y éramos solo compañeros de proyectos. El quiere mucho a su ex pareja y de veces se ven a menudo, aunque no hay ningún otro tipo de relación. Simplemente, es una persona con la cual ha convivido por mucho tiempo, con la cual ha compartido diferentes experiencias de vida y a la cual le lleva cariño, aunque igual como en mi caso, no pudieron seguir adelante con diferentes incompatibilidades de vida. Lo mismo en mi caso, sigo hablando con mi exmarido y estoy a su disposición si algún día necesita. Esto no significa ni que yo me siento atraída por el o que mi actual pareja esta atraído por su ex.


Lo que une una pareja es primero la amistad y el respecto. Si esto no ha existido desde el principio sino solo un interés o una necesidad, es “normal” querer “tirar a la basura” parte de ti al final. Porque cuando nos volvemos extremos y dejamos de hablar con un ex, en realidad nos faltamos el respecto a nosotros mismos. Si hemos vivido mucho tiempo con una persona, ¿cómo es que “de repente” esa persona se convierte en un enemigo?


Tal vez ambos crecen en direcciones diferentes, no hay más compatibilidad, esto está bien, seguir adelante, pero cuál es la necesidad de “borrar” de tu vida parte de TU pasado compartido con otro ser (no será que fue algo muy patológico y es mejor para ti).

Estábamos hablando de estas cosas el otro día y nos hemos decidido hacer algunos eventos en conjunto para ayudar a las parejas que la pasan mal, sea de separarse con elegancia si ha llegado el tiempo o para fortalecer su relación, poder entenderse mejor.


El hombre es un mundo y la mujer es otro, lo más importante es de intercambiar recursos sin tratar de penetrar y dominar.

Así que, para hoy, lo que te puedo decir para que puedas mejorar la relación con tu pareja ahora mismo es que te vayas en frente del espejo, mirarte con atención y dite lo mucho que te amas, aunque no te lo creas, dilo hasta que te crece una sonrisa en la cara al pensar que es una locura.


Porque amig@, mientras no aprender a amarte a ti mism@, venerarte, confiar en ti en tu belleza, en tus imperfecciones, valorizarles, hacer una broma de ellos, no vas a mejorar.

Esto automáticamente quitara el miedo y vas a atraer la pareja más adecuada para ti.


Muy importante, es cambiar esas creencias y frases súper limitantes:

- Es solo para mí;

- No hay que hablar con el ex;

- Si habla es que todavía tiene algo con ella;

- Si habla con ella, significa que no me ama o no me respecta etc…


Todas estas, son historias que te has metido en la cabeza y la realidad es que cuando tu cambias tu mundo interior, el mundo de afuera vibra en acorde con ese cambio y atraes circunstancias más positivas.


¡Lo siento, perdóname, te amo, gracias!

Confia

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